El ocasionalismo es una doctrina filosófica que no encuentra otra solución a que las cosas ocurran que la acción contante de Dios causándolas:
Malebranche […] negó a las criaturas todo tipo de poder causal, incluyendo los poderes intra-sustancia defendidos por Leibniz. Para Malebranche, incluso los estados internos de una criatura son meras ocasiones para que Dios genere las correspondientes transiciones entre ellos. (Fuente)
Todo lo que vemos, según los ocasionalistas, es el resultado de una smiríada micromilagros divinos.
En el siglo XXI se oyen cada vez más frecuentemente voces como estas:

Lo que reivindican no es otra cosa que una renovación del ocasionalismo, un ocasionalismo laico, que niegue el poder causal a todas las criaturas otras que el estado.
No creo que merezca la pena desarrollar más el asunto; hoy, con plantearlo, basta.