El New York Times está en decadencia. Eso sostiene en The Economist el antiguo director de la sección de opinión de aquel medio, destituido por haber permitido la publicación de una pieza de un congresista republicano. Resultó ser muy contraria a los gustos políticos de la redacción y la audiencia.

El artículo —muy largo, por otra parte— se resume en el siguiente extracto:

Los periodistas no liberales no buscan lograr la justicia social como un efecto secundario de perseguir la verdad; quieren perseguirla directamente. El término objetividad para ellos es un código para ignorar a los pobres y débiles y acercarse a aquellos en el poder.

Lo demás, escolios.