Mucha de nuestra interacción social está basada en rituales más o menos automáticos y los LLMs son particularmente hábiles para automatizar tareas repetitivas. Combinadas ambas, se predican consecuencias fácilmente adivinables.
Hay un famoso artículo sobre cómo la gente asegura sentir menos hambre al salir que al entrar en un restaurante. Este otro artículo viene a demostrar algo parecido: que la construcción de nuevas viviendas, aunque sean de alto standing, contribuye a reducir el precio de las viviendas más asequibles. En ambos casos, restaurantes y viviendas, podría decirse que es ocioso tratar de demostrar algo. Los cuestiones estudiadas pueden deducirse desde primeros principios, son más una tautología que un hecho empírico. Sin embargo, me temo que por motivos de cerrazón ideológica, muchos querrán verlo de otra manera y eso justifica el análisis cuantitativo de la cosa. Pero, vamos, libros como el recomendadísimo Order without design - How Markets Shape Cities discuten el asunto hasta la saciedad.
The Economist nos informa de algo que ya sospechábamos: los gobiernos se han vuelto a la vez más grandes y más inútiles que nunca.
Al respecto y como análisis especular del realizado por Draghi en la otra orilla del canal de la Mancha, se ha publicado The importance of strong foundations, un largo informe con un diagnóstico sobre el estado presente de la economía del Reino Unido que hace hincapié en los fundamentos: vivienda, energía e infraestructura.
Joseph Heath ha vuelto a bloguear y a escribir cosas como que Canadá debería repensar la educación universitaria como una industria exportadora. España podría también —tiene un enorme mercado potencial—, pero, para eso habría que… Vamos, que no podría.