Habida cuenta del fracaso de la universidad española que glosa Javier Jorrín en El Confidencial, Antonio Cabrales sugiere en NadaEsGratis un pacto fáustico:
El pacto consiste simplemente en ofrecer mejoras presupuestarias condicionadas a que todo (o una parte muy importante de) el presupuesto dependa de la calidad de los servicios que provee la universidad.
Que haya que plantearlo en esos términos dice mucho sobre lo que puede estar ocurriendo actualmente en esas beneméritas instituciones.
Sobre el mismo asunto trata este otro artículo, que plantea dos visiones alternativas sobre el problema y que discute, además, el papel de la educación privada.
Un tema que frecuentemente se olvida al tratar estas cuestiones es la dimensión social del conocimiento científico. La ciencia la crean personas que están insertas en organizaciones y en sociedades y no se entiende enteramente la una sin los otros. Lo que ocurre, sin embargo, es que quienes estudian esas cuestiones lo hacen tan rematadamente mal que parecen acabar dando la razón a quienes tienen una concepción mucho más platónica de la ciencia.