Escribe Matt Yglesias sobre las vacunas. Pero no me interesan tanto (hoy) las vacunas como la distinción que realiza entre sorpresa y estupefacción (shock). Sorpresa es un término puramente epistemológico: creías una cosa, te das cuenta de que no es cierta, te sorprendes. Estupefacción es una sorpresa que incluya una valoración moral: aquello que aprendo es intrínsecamente malo.
Técnicamente, estupefacción sería un concepto denso mientras que sorpresa sería uno fino. La distinción procede de la filosofía moral y, en particular, de un debate sobre si epistemología y ética son disciplinas separadas o no. Si uno se atiene a los conceptos finos, diríase que sí. Sin embargo, los conceptos densos participan de ambas. Términos como alto son finos: describen, pero no cualifican moralmente. Pero valiente es distinto: no solo describe sino que asigna un carácter moral.
El lector interesado le puede preguntar a su LLM favorito acerca de la historia de la distinción y aprenderá que gravita alrededor de la obra del filósofo británico Bernard Williams durante los años setenta y ochenta del siglo pasado, así como de los antecedentes y consecuentes de la cuestión.
Recientemente, Robin Hanson rescató la dicotomía para distinguir unidades sociales: las densas exigen un alto grado de lealtad y una serie de valores compartidos para sus miembros, mientras que las finas son mucho más tolerantes.
Finalmente, el autor no quiere dejar de ver la utilidad de la dicotomía para distinguir operaciones que uno quiere realizar con herramientas de programación automática (como Gemini-CLI o Claude Code): están las finas, que tienen un carácter acotado y son fáciles de implementar y las densas, que implican cambios diversos en módulos que interactúan entre sí. Una modificación densa exige tener en cuenta distintos factores interrelacionados y tener cierto nivel de consciencia sobre el funcionamiento global del código. Es mucho más que un mero reemplazo.
Su reflexión, que admite inconexa, termina con la siguiente consideración: ¿son fino y denso categorías discretas o, más confusamente, segmentos dentro de un espectro?