Matt Levine escribe sobre cómo Microsoft ha dejado de financiar proyectos de eliminación de CO2 de la atmósfera y de perseguir el net zero; su teoría es que, para Microsoft, el net zero es una mera política de relaciones públicas que resulta más cara de mantener cuando, precisamente, más crecen sus emisiones.

Parece que la filosofía de la economía ha dejado de fijarse en la economía.

DerechoMercantil se plantea por qué fracasan las instituciones y apunta a deficiencias en el proceso de la agregación de la información, que conduce a la toma de decisiones subóptimas.

Paul Krugman advierte sobre los intentos de Donald Trump de socavar la independencia de la Reserva Federal.

Cass Sunstein propone una «economía conductual hayekiana», una síntesis de Hayek y su teoría de la información en la economía y la evidencia que actualmente tenemos de los sesgos cognitivos de los humanos. La idea sería que las políticas públicas deberían incentivar aquellas opciones que las personas elegirían libremente en condiciones epistemológicas óptimas.

Joseph Heath propone que los demócratas necesitan un «Proyecto 2029» que define una estrategia de gobierno a largo plazo que corrija la deriva constitucional a la que Trump ha sometido a los EEUU advirtiendo de lo difícil de volver a «meter la pasta de dientes en el tubo» una vez que por la vía del hecho se han transgredido principios constitucionales que se creían inviolables (pero que han acabado no siéndolo).

Scott Alexander no encuentra una palabra adecuada para definir a Víktor Orbán y su gobierno en Hungría en tanto que combina elementos democráticos y autoritarios de una manera que encuentra desconcertante. También lo es que busque respuesta a esas cuestiones en el ámbito de las categorías discretas en lugar de considerar los sistemas políticos dentro de un espectro. También discute la noción de altruismo telescópico, relacionada con la correlación empírica entre proximidad (física) y solidaridad. En ese sentido, me atengo a lo que Joseph Heath dejó escrito en su libro sobre el cambio climático, que me parece mucho más claro y alineado con lo que realmente se observa. Claro que Heath navega lo descriptivo y Alexander, lo normativo.

Si la democracia es una concesión del estado a los trabajadores en tanto que necesita de su contribución para su supervivencia, entonces, esta peligraría en un futuro en el que la IA acabase con el trabajo humano y la subsistencia de la población dependiese de una suerte de renta básica universal gestionada por aquel. Esto es lo que se argumenta aquí.

Lionel Page explica cómo la teoría de juegos explica la cooperación como una estrategia racional basada en interacciones repetidas que fomentan la ayuda mutua, sin el recurso a categorías morales, metafísicas o religiosas.

La UE se está fijando en Australia como ejemplo a seguir para controlar la inmigración ilegal. Sin embargo, las políticas de Australia que pretende copiar son las que Australia dice haber adoptado y no las que aplica en realidad.

Finalmente, Alex Tabarrok recoge ocho reglas para recuperar la confianza pública en la academia. Me pregunto cómo habría que implementar la sexta, «mantener las posturas personales al margen de la investigación y la enseñanza» con lo que Gustavo Bueno denominaba disciplinas $\beta$ —esas en las que, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en matemáticas, no se pueden disociar las proposiciones de la persona concreta que las postula—.