El podcast Science Fictions analiza el concepto de «pensamiento crítico». Se pregunta en concreto si es una habilidad enseñable y si es posible tener un pensamiento crítico sin un conocimiento sustantivo (¿se puede criticar un artículo de física sin saber física?). Como consecuencia, los autores advierten que el término corre el riesgo de convertirse en una muletilla vacía dentro del sistema educativo.

Sobre el estado actual del idioma irlandés. Lo que no cuenta es qué cosa ocurre si resulta que no «sobrevive».

The case against trees es un artículo que analiza un tema espinoso: cómo las rígidas leyes de protección de árboles en la India —que afectan a menudo a ejemplares individuales de especies no nativas— obstaculizan el desarrollo de infraestructuras críticas. Esta inflexibilidad burocrática genera paisajes urbanos absurdos y bloquea proyectos necesarios para la modernización y la seguridad vial del país. Me consta que no ocurre únicamente allí.

David Oks explica por qué las aerolíneas suelen quebrar con tanta frecuencia debido a la estructura de la industria, caracterizada por altos costes fijos y una demanda volátil que impide un equilibrio competitivo estable. Esto obliga a las compañías a consolidarse o a buscar rentabilidad en negocios secundarios, como los programas de fidelización vinculados a tarjetas de crédito.

Un estudio reciente sobre movilidad europea muestra que, en la mayoría de las grandes ciudades, sigue siendo más fácil acceder a oportunidades mediante el coche que a través del transporte público. Las únicas excepciones destacables a esta tendencia son París, Zúrich y los centros de Barcelona y Milán.

Parece ser que una pequeña minoría de ONGs ambientales es responsable de la gran mayoría de los litigios que bloquean proyectos de infraestructura. La gran mayoría empieza a apoyar el desarrollo sostenible y el «programa de la abundancia».

Scott Alexander argumenta que los intentos por «resolver los debates» mediante herramientas lógicas o mapas de argumentos suelen fracasar: las discusiones reales no se basan en silogismos simples y la mayoría de las personas no tienen interés en debatir bajo estructuras formales rígidas. Son, sostiene, intentos pueriles.

A Al Capone consiguieron enchironarlo por delitos fiscales. Eran más fáciles de probar que los asesinatos. Otros delitos fácilmente demostrables son los bancarios. De eso habla Patrick McKenzie aquí, mostrando también como esas leyes se han esgrimido recientemente para atacar por motivos políticos a la ONG Southern Poverty Law Center como represalia por sus actividades políticas.

Una autora anónima confiesa su particular misantropía en LessWrong. Tiene toda mi simpatía.

Finalmente, Robin Hanson sostiene que los mercados de predicciones deberían ser protegidos y regulados de forma similar a otras instituciones de información como el periodismo. Su tesis es que estos mercados son herramientas valiosas para recolectar datos y resultan más resistentes a la manipulación que los métodos tradicionales. Tengo pendiente una réplica.