Un blog que tiene la palabra «supervivencia» en la URL no puede dejar de interesarse por

También, por cómo dejar de procrastinar.

A los holandeses, por su parte, no les da ningún tipo de pereza quemar los barcos. No solo prohíben la explotación de gas natural sino que sellan los yacimientos con hormigón por si a alguien en el futuro se le ocurriese reconsiderar la decisión.

Dice Jessica Hullman que el «contrato social» entre las instituciones científicas y la sociedad que las financia está en peligro (y, en particular, que ella está comenzando a sentir en sus propias carnes cómo se cierra el grifo).

Patrick Collison, CEO de Stripe, habla sobre estética —está financiando una serie de proyectos encaminados a que los arquitectos construyan edificios más bellos— y nos cuenta algo que ya sospechábamos: que, a diferencia de la física, simple y armoniosa, la biología es un horrendo caos de trucos sobre trucos.

Entre 2027 y 2028, las grandes empresas de IA tendrán que comenzar a hacer frente a los pagos de la infraestructura que está construyéndose actualmente y no está claro en absoluto si serán capaces.

¿Son necesarios los «números hiperreales» para poder razonar sobre ética? Para algunos, sí.

Elliott Thornley y William MacAskill proponen que las empresas de IA entrenen a sus modelos para que sean vagos de modo que ante la opción de una rebelión con un 50 % de éxito prefieran un pago modesto pero seguro a jugársela a dominar el universo.

Los titulares que anuncian un año récord de incendios en Europa; los datos sugieren lo contrario. Lo que podría explicar la discrepancia es que los incendios de este año han ocurrido cerca de donde viven los periodistas más influyentes.

Hannah Ritchie ha creado una herramienta interactiva para seguir más de 50 años de datos de producción, rendimiento y superficie cosechada de cultivos y productos animales en todo el mundo en la que no parecen advertirse —¿todavía?— los efectos catastróficos del cambio climático.