Hace más o menos un año viajé por primera vez a uno de los países bálticos. Allá me preguntaron por mis impresiones sobre el lugar y mi respuesta fue tan sincera como políticamente incorrecta: estaba fascinado por haber plantado el pie por primera vez en la Unión Soviética. Tengo que reconocer que todo lo que tiene que ver con la antigua URSS me resulta enormemente apasionante.
Pero el motivo fundamental no es ni añoranza —más allá de los recuerdos de la infancia— ni la afinidad política. Tiene más bien que ver con el hecho de que entenderla ayuda de paso a entender grandes ámbitos del mundo en el que vivimos actualmente. En él hay enormes ámbitos que se rigen por las reglas del mercado —aunque también en la URSS—, pero otros siguen las mismas reglas de juego que aquel preterido imperio.
La más evidente de todas es la siguiente. En nuestras economías operan empresas, muchas de ellas muy grandes. Las relaciones de mercado operan en su periferia, en la relación entre unas y otras. Sin embargo, dentro de ellas, las reglas de juego son análogas a las que regían en la Unión Soviética. Cuanto mayores son las empresas, más aislados viven sus integrantes de la llamada «disciplina del mercado» y más se parecen las reglas bajo las que operan a las soviéticas. Los incentivos, las evaluaciones de rendimiento, la asignación de recursos, etc. dentro de una organización jerárquica occidental se asemejan en gran medida a las que describen libros como el muy recomendable Red Plenty.
Hay libros como The People’s Republic of Walmart: How the World’s Biggest Corporations are Laying the Foundation for Socialism que señalan cómo las mayores economías planificadas del mundo no son otras que Amazon, Walmart y otras grandes empresas.
No quiero alargarme mucho porque no merece la pena que desarrolle una idea peor que lo harían muchos otros, incluidos los LLMs más hábiles. Así que cerraré con una imagen,

de colas en Moscú para comprar leche en los años 80. En occidente ocurre lo mismo (y por los mismos motivos) a la hora de reservar salas para reuniones.