Sobre los límites de la acción del estado
Ayer hablaba sobre la conveniencia de ampliar la acción del estado a ámbitos que parecen no importar demasiado. Hoy, tras leer esta noticia, presto atención a la otra frontera, la que el estado huella —argumentaré— indebidamente. El artículo es una anécdota que ejemplifica una categoría entera. Trata de cómo AENA, una empresa pública semicotizada, ha fracasado en una serie de licitaciones por, precisamente, estar sujeta a la norma estatal —mucho más exigente que la mercantil— a la hora de subcontratar. No está claro ahora quién operará los duty-free. ...