Evalúa la estrategia, no el resultado

Uno de los errores más nefastos —aunque también comprensibles— del mundo en el que vivimos es el de evaluar las decisiones que alguien toma no por la estrategia sino por los resultados. Es comprensible en tanto que los resultados son observables, mientras que la estrategia, no siempre. Pero es nefasta por dos motivos: el primero y menos relevante, por la injusticia que se comete con quien obró adecuadamente y es penalizado por factores puramente aleatorios. El segundo, porque aunque castigar al perdedor y premiar al ganador es en sí una estrategia eficaz para el progreso —los errores aleatorios en una y otra dirección se compensan entre sí—, no es eficiente: hay rutas más rectas, menos sinuosas, para avanzar en una dirección deseada que dejarse mecer por el ruido aleatorio. ...

29 de enero de 2026 · bgjc