El discreto encanto de la URSS

Hace más o menos un año viajé por primera vez a uno de los países bálticos. Allá me preguntaron por mis impresiones sobre el lugar y mi respuesta fue tan sincera como políticamente incorrecta: estaba fascinado por haber plantado el pie por primera vez en la Unión Soviética. Tengo que reconocer que todo lo que tiene que ver con la antigua URSS me resulta enormemente apasionante. Pero el motivo fundamental no es ni añoranza —más allá de los recuerdos de la infancia— ni la afinidad política. Tiene más bien que ver con el hecho de que entenderla ayuda de paso a entender grandes ámbitos del mundo en el que vivimos actualmente. En él hay enormes ámbitos que se rigen por las reglas del mercado —aunque también en la URSS—, pero otros siguen las mismas reglas de juego que aquel preterido imperio. ...

7 de mayo de 2026 · bgjc