Cortos

I.

Un modelo mental para explicar por qué la gente sigue confiando en los medios establecidos (como The Guardian) a pesar de su mediocridad (recuérdese el efecto Gell-Mann), extraído de aquí:

  • Hay cuatro tipos de medios:
    • Medios independientes de calidad
    • Medios independientes pésimos
    • Basura para atraer clics
    • Medios como The Guardian (o El Mundo, o…)
  • Es difícil distinguir los tres primeros entre sí.
  • Pero todo el mundo reconoce The Guardian (que, por otra parte, no te tiende a engañar demasiado)

II.

Siete opiniones basadas en la evidencia con las que concuerda Scott H. Young pero la gran masa no:

  1. Los mercados son prácticamente eficientes y no se le puede ganar sistemáticamente
  2. La inteligencia es real, importante, fundamentalmente heredable y difícil de modificar
  3. Los estilos de aprendizaje (visual, etc.) no son reales
  4. La física explica enteramente el mundo que nos rodea
  5. La gente engorda porque come demasiado (y es muy difícil de evitarlo)
  6. Los niños no aprenden los idiomas más deprisa que los adultos, pero acaban dominándolos mejor
  7. Vivimos mejor que nuestros abuelos y muchísimo mejor que sus ancestros

III.

Scott Sumner alude aquí metafóricamente a los epiciclos. Se trata de un recurso de doble filo que puede utilizarse tanto para denunciar los esfuerzos burdos y groseros por tratar de poner a salvo una teoría indefensible que hace aguas como para, abusando del procedimiento, ridiculizar una teoría que es necesariamente compleja porque modela un fenómeno que también lo es.

IV.

En esta otra entrada, S. Sumner argumenta lo siguiente:

  • Hace años, había (aquí falta un cuantificador adecuado) productos (particularmente culturales, como películas o informativos) orientados a personas inteligentes.
  • El sistema corporativo ha aprendido a producir aquello que la gente quiere.
  • Eso explica que la gente inteligente haya dejado de ser el público buscado por esas empresas.

Y añade un diálogo, se ve que extraído de una película:

— Entonces, ¿la chica es lista?
— Bueno, creo que está por la media.
— ¡En la media! ¡Eso es ser idiota!

V.

Muy interesante este texto que glosa, a su vez, el artículo Folk-economic beliefs: An evolutionary cognitive model.

Una idea que parece central en el artículo es que estamos programados (natural, socialmente) para realizar interacciones a pequeña escala y de forma personal. Por lo tanto, se nos escapan los efectos pequeños, de segundo orden, de nuestras relaciones con terceros. Esos efectos de segundo orden, frecuentemente negativos, agregados en la escala de los mercados modernos, acaban conformando por acumulación esos efectos indeseados de los que hablan los economistas. Comportamientos que localmente nos parecen justos y adecuados pueden acabar generando graves ineficiencias económicas.