Notas (54): Pagamos demasiado por las micromuertes y algunos otros asuntos más
En The Value of Life is Too High, Nicholas Decker argumenta que las estimaciones habituales del valor de una vida (luego de una micromuerte) están infladas de manera absurda. Pone el ejemplo de un caso en el que Medicaid justificó una política asignando un coste por vida salvada de casi 180k dólares, por encima del PIB per cápita. ¿Significaría eso que toda la actividad económica (y más) debería volcarse en salvar vidas? (Aunque por el texto no está claro si esos 180k salvan una vida o una vida al año). Dan Wang, experto en la China contemporánea, ha escrito una carta resumen de 2025 en lo que me parece más relevante es la observación de que no es solo que China produce más barato —por tener sueldos más bajos, etc.— sino que ha construido la infraestructura necesaria para poder construir barato y que en ello radica hoy su gran ventaja competitiva. Zvi Mowshowitz escribe a veces con bastante criterio sobre educación infantil y la crisis demográfica. Yo cambiaría muy gustosamente mis problemas por los del autor de You Have Only X Years To Escape Permanent Moon Ownership, un texto sobre cómo los humanos podrían ser recordados (o no) por inteligencias posthumanas y que plantea una perspectiva de muy largo plazo para cuestionar qué actividades merecen realmente prioridad si uno se preocupa por el futuro lejano. No parece estar muy preocupado por su propia supervivencia. Unpleasant Design & Hostile Urban Architecture critica algo que muchos consideramos deseable: cómo ciertos elementos del diseño urbano (bancos, iluminación, pinchos) están pensados deliberadamente para disuadir ciertos usos o personas (dormir, merodear), más que para maximizar el confort público. Es decir, que el diseño desagradable no es accidental, sino lo que denomina una forma de control social integrada en el entorno construido con el objetivo de moldear comportamientos sin coerción directa. Pero, ¿no es eso genial? Según The Economist, la affluenza es la nueva enfermedad británica. Consiste en creerse —como sociedad, como país— más rico de lo que realmente se es y actuar conforme a esa autopercepción errónea, con las previsibles consecuencias. Es ameno comprobar cómo de vez en cuando se siguen publicando apologías de la insaculación. ¿A quién culparán nuestros descendientes del colapso de la civilización? Según Robin Hanson, a ti. Ed West publica su personal y oscuro resumen de 2025. Scott Alexander ha venido defendiendo los mercados de predicciones en tanto que fuente de externalidades positivas. Pero justo ahora que parecen popularizarse definitivamente, advierte con cierta amargura que se han convertido en mercados de apuestas deportivas. Menciona oportunamente la (presunta) maldición china de que obtengas exactamente aquello que pides.
Evalúa la estrategia, no el resultado
Uno de los errores más nefastos —aunque también comprensibles— del mundo en el que vivimos es el de evaluar las decisiones que alguien toma no por la estrategia sino por los resultados. Es comprensible en tanto que los resultados son observables, mientras que la estrategia, no siempre. Pero es nefasta por dos motivos: el primero y menos relevante, por la injusticia que se comete con quien obró adecuadamente y es penalizado por factores puramente aleatorios. El segundo, porque aunque castigar al perdedor y premiar al ganador es en sí una estrategia eficaz para el progreso —los errores aleatorios en una y otra dirección se compensan entre sí—, no es eficiente: hay rutas más rectas, menos sinuosas, para avanzar en una dirección deseada que dejarse mecer por el ruido aleatorio. ...
Notas (53): ¿De menos a más?
Motivos para el pesimismo Europe’s generals are warning people to prepare for war. Poco que añadir. France is paralysed, and everyone is to blame. Francia ha dejado de ser ejemplo de nada. Del pesimismo al optimismo Pessimism is the world’s main economic problem. El mismo medio que publicó los dos enlaces anteriores llama al pesimismo factor sicológico (y lo culpa de muchos de los problemas que nos aquejan). Most people are individually optimistic, but think the world is falling apart. Aunque este le da un poco la razón. Se da la paradoja de que las encuestas muestran que muchas personas son optimistas respecto a su propia vida y su futuro, pero al mismo tiempo creen que su país o el mundo están en decadencia. Sostiene el autor que esta brecha se explica en parte porque los individuos tienen información más completa y positiva sobre su experiencia personal, mientras que su visión del conjunto está dominada por noticias negativas y añade que subestimar el progreso real también puede reducir la motivación para abordar problemas estructurales. ¿Brotes verdes? The Renaissance book that heralded growth. La buena gente de Works In Progress nos sigue recordando obras (históricas) sobre el progreso que contribuyeron, dicen, a cambiar la mentalidad europea en la dirección del optimismo y la abundancia. El artículo trata sobre la Nova Reperta, un libro de 1588 de grabados que mostraba inventos y tecnologías recientes, y lo presenta como un hito cultural en el desenvolvimiento de la idea de progreso, un antecedente temprano de la cultura del crecimiento y la innovación. Al presentar innovaciones modernas como logros propios de su tiempo, el libro ayudó a romper con la visión de que el conocimiento valioso provenía solo de la Antigüedad clásica. The Case for an EU Progress Studies Law Movement es un artículo cuyo autor sostiene de manera un tanto polémica y paradójica que el marco jurídico de la UE —y en particular el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y principios como el reconocimiento mutuo y la proporcionalidad— constituye una potente palanca para la liberalización de mercados. Menos polémica resulta la afirmación de que, de ser cierto lo anterior, está infrautilizada. El argumento que resuelve la paradoja es que los actores liberales y libertarios han abandonado el derecho de la UE por su escepticismo hacia el supranacionalismo, dejando ese espacio a grupos progresistas. El artículo propone crear un movimiento estructurado para llevar de forma sistemática casos pro-mercado ante los tribunales nacionales y europeos. Y ver qué pasa luego, claro.
«Transforma España 2010», 16 años después
Hay todo un género literario consistente en realizar predicciones —frecuentemente acompañadas de recomendaciones, sean estas explícitas o implícitas— sobre el porvenir: cómo será el mundo en el año 2000, cómo será España en 2025, etc. Existe un modo de explotación de ese género literario que consiste en consumirlo no cuando se genera sino en el momento para el cual se hicieron las predicciones y recomendaciones. Una de las cosas que enseña el leer tiempo después es que este género literario no nos enseña tanto sobre lo que el futuro será sino sobre la ideología imperante en el momento de su redacción, de los miedos y anhelos de quienes redactaron los textos. ...
Notas (52): Motores del progreso: de la mentalidad de mejora a los retos de la era de la IA
La difusión de la mejora: por qué se aceleró la innovación: Anton Howes analiza cómo Gran Bretaña pasó de ser un país tecnológicamente retrasado a mediados del siglo XVI (en la época, nada menos, de la Armada Invencible) a convertirse en el líder mundial de la innovación en 1851. Su tesis es que el principal motor de esta aceleración no fueron ni técnicas específicas ni habilidades concretas, sino más bien una «mentalidad de mejora», una forma de pensar orientada a identificar oportunidades para hacer las cosas mejor. Esa mentalidad, promovida por los innovadores, caló en la sociedad y contribuyó a sostener la innovación y el crecimiento económico. ¿Qué países tienen los mejores y peores niveles de vida?: The Economist, usando el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, muestra que el progreso de los niveles de vida globales se ha ralentizado o estancado, y que el índice mundial sigue por debajo de los niveles previos a la pandemia. Además, se ensancha la brecha entre países ricos y pobres. ¿Desaparecerá el primer peldaño de la escalera profesional?: Es algo de lo que se especula mucho recientemente y merece la pena saber la opinión al respecto de The Economist, que es optimista al respecto y sostiene que, en lugar de desaparecer por completo, esos primeros peldaños de la escala profesional evolucionarán y se adaptarán a las nuevas realidades. La pregunta de los 140.000 dólares: cómo cambian los costos con el tiempo: Se publicó recientemente que una familia de EEUU necesita unos ingresos anuales de 140k dólares para permitirse el tren de vida de las clases medias de las películas viejas —no antiguas—. El autor explora los argumentos típicos y concluye que se debe en gran medida al aumento en la calidad de los productos. Además, claro está, de subrayar la dificultad de comparar cestas de la compra en periodos históricos distintos. El rechazo al dinero: Robin Hanson enumera muchas actividades económicas cotidianas que hoy se consideran normales —como cobrar alquiler, vender bienes o poner precio a determinados servicios— pero que antiguamente habrían parecido moralmente «repulsivas». El texto invita a reflexionar sobre cómo evolucionan las actitudes culturales hacia el dinero y por qué ciertas prácticas económicas todavía resultan incómodas a pesar de ser comunes. Resuenan ecos de tesis de Polanyi. Carta de Año Nuevo a un joven: Luis Garicano ofrece consejos profesionales para jóvenes que afrontan un mercado laboral condicionado por la IA. Les recomienda elegir trabajos que impliquen tareas complejas y poco estructuradas, difíciles de automatizar porque los empleos con muchas tareas interdependientes, no codificadas y que exijan mucho conocimiento «local» seguirán requiriendo la intervención humana durante más tiempo. El precipicio: El texto describe cómo India llegó al borde del colapso económico en 1991 tras décadas de controles socialistas heredados del colonialismo, que dificultaron el crecimiento, fomentaron la corrupción y dejaron al país al borde de la quiebra. Pero que, en medio de una crisis extrema, tres figuras poco conocidas (P.V. Narasimha Rao, Manmohan Singh y Montek Singh Ahluwalia) transformaron el desastre en una oportunidad histórica. Con una combinación excepcional de liderazgo político, rigor técnico y un plan de reformas ya preparado, desmantelaron el llamado “License Raj” colonial y abrieron la economía al exterior. El resultado fue la mayor reducción democrática de la pobreza en la historia, sacando a cientos de millones de personas de la miseria, aunque su éxito pasó en gran medida desapercibido porque la catástrofe que evitaron nunca llegó a ocurrir.
¿Son más importantes los bichos o personas?
Hay gente que, sea por convicción personal o por los requisitos del trabajo que desempeña y que paga sus facturas, genera discursos en los que da más valor a las necesidades de los bichos que a las de las personas. Imaginemos que un periodista quiere escribir, por ejemplo, sobre la necesidad (o no) de construir más embalses en España. Debería contactar con varios expertos sobre la materia, documentarse seriamente y mostrar una visión panorámica sobre el estado de la cuestión. Pero tal vez esté demasiado ocupado, no pueda dedicarle el tiempo que requiere y se conforma con la opinión de un único experto. Este experto podría ser uno de esos individuos que ama a otras especies más que a la suya propia y el resultado de esa interacción bien podría ser el artículo que he enlazado en este mismo párrafo. ...
Notas (51): Noticias sobre la fricción social que invitan al pesimismo económico en Europa
Traigo a la atención de mis lectores una serie de noticias que he recopilado alrededor de un tema recurrente: los palos que decidimos poner en las ruedas del carro de la economía para que todo sea menos bueno, bonito y barato de lo que podría llegar a ser. Un topo entre el público y una discusión bizarra: crónica de un rifirrafe en el CBA, sobre el IVA en productos culturales y cómo esa industria pelea por una exención basada en un discurso muy cuestionable. Habida cuenta del sobradamente conocido sesgo ideológico de ese mundo, llama la atención su aversión a la corresponsabilidad fiscal. Los agricultores españoles cargan contra el recorte de las ayudas y anuncian nuevas movilizaciones: “Es la ruina del campo europeo y del español en particular” sobre otro sector que se autopercibe por encima del bien y del mal. Telefónica pagará una compensación millonaria al Estado por el coste social del ERE. La función social de una empresa es generar excedente para los consumidores. No está nada claro cómo puede contribuir a ello lo que aquí se nos cuenta. The Tyranny of the Complainers, sobre cómo las quejas (a las administraciones públicas por problemas de todo tipo, como el ruido de los aviones en la proximidad de los aeropuertos) tienen su origen en un número reducidísimo de sujetos altamente productivos. Frecuentemente, en alguna categoría, un único sujeto es responsable del 10%-30% de todas las quejas y genera costes millonarios al sistema. Me recuerda a esto. Una IA le robó su libro (y ni se enteró). Ahora le van a pagar €3.000. “Son unos sinvergüenzas” sobre alguien que tenía algo que contar y quiso publicitarlo en forma de libro. Luego resultó que sus ideas fueron absorbidas y divulgadas por una IA y, aun así, en lugar de alegrarse, se enfadó mucho. Programming In Germany Is Dead — A Developer’s Autopsy Report permite entender la fuente de algunos de los problemas que nos aquejan en Europa.
¿Y si incentivamos la salida? Una solución inesperada (y parcial) para el problema de la vivienda
El autor de este blog no es tan presuntuoso como para considerar que su idea sea original. Pero como no la ha visto desarrollada en ninguna parte, aunque temiendo aburrir a sus lectores ofreciéndoles producto manido, se atreve a describirla muy por encima aquí: Hay ciudades en el mundo con lo que ahora se llama alquileres tensionados. Dichas ciudades suelen ser centros altamente productivos que atraen a profesionales cualificados. Estos, muchas veces, sufren grandes dificultades para encontrar acomodo en ellas. Suele decirse de ellas que tienen un ritmo endiablado, que son agresivas, poco amables, caras, etc. Muchas, incluso, tienen mal clima. Diríase (parafraseando…) que no son ciudades para viejos (y para otro tipo de personas). Es cierto que muchos de ellos viven en ellas encantados por motivos fácilmente adivinables. Pero más de mil preferirían mudarse a otro sitio más bonancible (p.e., Benidorm o Gijón). Solo que hacerlo y acceder a un estado de mayor satisfacción implica salvar un foso muy molesto: vender una propiedad, adquirir otra, pagar una serie de impuestos, asumir una serie de gastos, el acto mismo de la mudanza, etc. Pero si esa gente saliese de la ciudad en cuestión, liberaría una serie de viviendas que vendrían muy bien a muchos otros que necesitasen precisamente lo contrario. ...
Notas (50): Gastronacionalismo, auge populista y el coste de la burocracia en Europa
European nationalism is dead. Long live European gastronationalism: The Economist señala que, aunque Europa se ha unido políticamente tras décadas de integración, las identidades nacionales siguen muy vivas en torno a la gastronomía y la forma correcta de cocinar distintos platos tradicionales. El desencadenante último del artículo fue la muy oportuna y necesaria polémica creada acerca de la carbonara servida en una cantina del parlamento europeo en Bruselas, que motivó una enérgica protesta de los representantes italianos. Can anyone stop Europe’s populist right?: The Economist, de nuevo, argumenta que los políticos tradicionales de Europa no han logrado frenar el avance de partidos de la derecha populista con advertencias apocalípticas, porque son indistinguibles de maniobras de ocultación sus propios errores y que, así las cosas, la demonización de los votantes populistas puede reforzar su atractivo al presentarse como alternativa al statu quo. La factura del cambio climático para España ya suma 97.000 millones de euros, dice El Confidencial. Lo que se guarda para el final del artículo es que esa cifra corresponde al periodo 1980-2023, 43 años en total (y eso, sin entrar en discutir qué partidas se suman). El artículo es criticable en innumerables aspectos, como la afirmación de que alcanzar las cero emisiones netas redundaría en una ganancia fiscal neta (no indica durante cuánto tiempo) de nada menos que el 1% del PIB. Todo un ejercicio de anumerismo bienintencionado. El Gobierno ha aprobado más de 19.000 millones de gasto para 2026 sin pasar por el Congreso: Se ve que el ejecutivo español ha comprometido más de 19.000 millones de euros de gasto para 2026 mediante decretos y acuerdos sin la aprobación formal del congreso. El gobierno defiende la urgencia y necesidad de estas medidas para cumplir objetivos presupuestarios, como no podría ser de otra manera. Así las cosas, ¿para qué hacen falta presupuestos? ¿Y para qué hace falta congreso? España planea una interconexión con Irlanda de 5.000 millones para esquivar a Francia: Este artículo explica que España está proponiendo una nueva infraestructura de interconexión energética con Irlanda por unos 5.000 millones de euros para diversificar la interconexión y ganar independencia frente a Francia. Noticia que parece enteramente de otra época. ¿Hay algo malo en tomar ese tipo de decisiones en términos técnicos y económicos y dejarles la geopolítica a los chinos? Los planes de igualdad caducados dejan en el aire contratos millonarios de grandes empresas: La pieza señala que muchas grandes empresas españolas tienen planes de igualdad caducados, lo que pone en riesgo la adjudicación y renovación de contratos públicos millonarios, ya que estos requieren cumplir con normativa vigente. Cuando se actualicen, podremos competir definitivamente con China de tú a tú.
Desigualdad y salud mental: la evidencia científica frente al relato habitual
El artículo Economic inequality does not equate to poor well-being or mental health publicado en Nature el 31 de diciembre de 2025 trae como resumen: Un metaanálisis de 168 estudios que abarcan a más de 11 millones de personas no encontró un vínculo fiable entre la desigualdad económica y el bienestar o la salud mental. En otras palabras, vivir en un lugar donde existen grandes brechas entre ricos y pobres no afecta a estos indicadores, lo cual tiene implicaciones para las políticas públicas. ...