Política

Carreteras en España vs carreteras en Francia

Acabo de regresar de un viaje por Francia (centro y sur). Observo: Las carreteras (obras públicas por excelencia) son mucho mejores en España que en Francia. Además, en España, muchas estaban en obras (y en Francia no). Obviamente, estas aseveraciones son producto de una mera inspección visual por la ventanilla del vehículo que me desplazaba, sin pretensión alguna de validez estadístico-muestral. Esta entrada trata de construir un modelo mental compatible con de este fenómeno, de serlo.

"Caricaturas antropológicas" que subyacen a ciertos posicionamientos políticos

Me ha llamado siempre la atención cómo el posicionamiento político de determinados —¿todos? ¿muchos?— individuos parece emanar de unas escuetas caracterizaciones antropológicas, unas caricaturas sobre cómo es el hombre, a las que se aferran. Algunos ejemplos: Oí contar una vez —y espero que la memoria no me falle aquí— que para Peces Barba, los marbetes de izquierda y derecha eran consecuencia directa de la respuesta que sus portadores hacían a la pregunta: ¿Vd.

Sobre la insaculación

I. Hay un libro no particularmente bueno —por lo optimista—, Against elections : the case for democracy, sobre el asunto: elegir candidatos a lo que sea por medios plebiscitarios acarrea una serie de consecuencias indeseables que se eliminarían mediante el procedimiento de la insaculación, es decir, la selección al azar (donde el nombre de los candidatos se mete en un saco y una mano inocente extrae uno después de revolverlos todos mucho).

Así es como va asentándose el "totalitarismo democrático"

Cito de Generación porno: el sexo extremo, nuevo tutor de los niños y jóvenes españoles: Bajar los brazos no puede ser una opción. Puesto que somos ya conocedores de los efectos que el abuso de la pornografía tiene en algunos de esos cerebros todavía en crecimiento. El desistimiento habitual ante lo tecnológico —¡no se pueden poner puertas al campo!— o el relativismo extremo sobre la supuesta gravedad del presente —¡los adolescentes siempre han consumido porno!

Tiene que ser muy barato comprar la opiníón de los medios de comunicación, así que...

Hace años tuve ocasión de hablar con una señora de ya cierta edad que me contaba cómo uno de sus primeros trabajos, en la época de la transición, había consistido en emitir cheques con los que el gobierno de España pagaba a articulistas extranjeros cuyas piezas convenían resultaban convenientes a sus intereses. Desde entonces he permanecido alerta a indicios de que lo que leo en la sección internacional —particularmente en ella— pueda ser un publirreportaje de parte.

Sobre los indultos

Sé lo justito de derecho, particularmente del penal. Sé más de informática y, por lo tanto, se me excusará que trate el primero y, en particular, lo que concierne al indulto, de manera analógica. El sistema del derecho penal se parece a un sistema informático complejo. Piénsese en el que gobierna las operaciones corrientes en un banco: transferencias, nóminas, contrataciones, recibos, etc. Es una secuencia de instrucciones if-then: si se dan unas condiciones, se activan unos procedimientos.

Los tres estados hogaño

Nota previa: El tercer estado de los libros es esto. Un modelo simple para entender cómo se organiza el mundo de la política hoy en día es razonar en términos de los tres estados contemporáneo. Que a falta de otra denominación tan breve y descriptiva como la que ofrezco llamaré de los productores, los burócratas, y,… ¿cómo llamaría al tercero? La verdad, solo se me ocurre parásitos y no me atrevo a usar el término por lo de potencialmente deshumanizante de la metáfora.

¿Por qué la regulación favorece sistemáticamente al "incumbente"?

Es muy recomendable ver Regulation is the Friend of the Incumbent. En esa charla, Bill Gurley ofrece cierta —porque no deja de ser personal o subjetiva más que sistemática— de a quién favorece la regulación: al incumbente, al que está. Pero no nos dice por qué, siendo como es tan sencillo de explicar. Imaginemos que se reparte una herencia. Hay cinco herederos pero los las gestiones y los detalles últimos del reparto las realizan dos de ellos exclusivamente.

Totalitarismo, autoritarismo, democracia y todas esas cosas

Traduzco (de aquí): Uso la palabra totalitario con el significado de que el gobierno controla todos los aspectos de la vida y autoritario con el de que el gobierno es una dictadura sin controles y equilibrios. Lo opuesto a totalitario es libertario o simplemente libre; lo opuesto a autoritario es democrático. Creo que el totalitarismo y el autoritarismo están correlacionados, pero representan dos conceptos diferentes, y que tiene sentido evaluar las democracias según su grado de totalitarismo.

Irracionalidad racional

A cierta gente se a la acusa de irracional por decir cosas como esta: — ¿Es este el verano más caluroso que recuerdas? — No, en absoluto. Sin ir más lejos, en 2003… Se sigue un diagnóstico de irracionalidad: ¿por qué no consulta Vd. los registros históricos de temperatura? ¿No sabe Vd. que la memoria juega malas pasadas? ¡La ciencia sicológica lo tiene plusquamdocumentado! El problema, sin embargo, estriba en que el diálogo anterior suele ser un extracto de una conversación más larga:

¿Cambiará el "sentir" sobre el aborto cuando arrecie la crisis demográfica?

Hoy en día existen leyes permisivas —por calificarlas de alguna manera— con el aborto que reflejan el sentir popular actual sobre el asunto. Pero es entretenido pensar cómo pudiera pendular dicho sentir en el momento en el que arrecie la crisis demográfica hacia la que nos encaminamos. Y, como consecuencia de ello, en qué dirección podría virar la legislación venidera. El futuro va a ser, sin duda, entretenido.

La selectividad es el dilema del prisionero a diecisiete bandas

Sí, la selectividad es el dilema del prisionero a diecisiete bandas. No hay mucho más que decir al respecto. Los incentivos determinan una matriz 17x17 muy obvia de premios y castigos. Los agentes —económicos, políticos, educativos, etc.—, hayan o no leído sobre Nash y demás, juegan lo que les conviene. Visto de otra manera, es el estado incurriendo en los llamados fallos del mercado y, en particular, instigando una autoinfligida race to the bottom.

Incentivos en la cola

Una empresa, un agente económico, tiene delante un mercado y puede plantearse si tratar de satisfacer a la moda o a la cola. A CocaCola no le queda otro remedio que tratar de ser inmensamente popular y gustar a todos; sin embargo, Alfonso Mejía Hostelería S.L. puede plantearse abrir un restaurante de insectos: si en una ciudad de tres millones de habitantes existe un 0.1% interesado en la empanada de coleóptero, puede vivir lindamente.