Demografía

¿Qué me cuenta Vd. de España? (y cuatro historias más)

I. Dos artículos de Alberto Olmos en El Confidencial, ambos más profundos de lo que parece, y que recogen muy bien el sentir de estas páginas sobre el asunto: ¿Quién iría a la guerra por un país llamado España? ‘Hispanoamérica’: ¿Tú te sientes culpable por conquistar América en el siglo XVI? Yo, no El segundo principia con tres párrafos enmarcables: Con los años uno ha entendido que existen numerosos instrumentos creados expresamente para manipular la realidad, y que atienden a nombres un tanto confusos, pues se presentan como “documental”, “biografía”, “reportaje” e incluso “Historia”.

Cortos

I. El de Bukele es peor que el régimen danés. Pero… The last scraps of the Haitian state are evaporating - Rape, murder and theft have long been facts of life II. The Peril of Politicizing Science. La ley de Goodhart es un modelo adecuado para tratar de entender el problema. III. No sabía qué era lo de la instrucción directa, pero parece que funciona. Al menos, si como en el punto I, no se incurre en la falacia del nirvana.

Cortos

I. En el París del mayo del 68 ya se sabía que los problemas sociales eran puros constructos, quiénes los fabricaban y cómo acabar expeditivamente con ellos (fuente): When the last sociologist has been hung with the guts of the last bureaucrat, will we still have “problems”? II. EsadeEcPol es nuestra particular factoría de problemas sociales. III. ¿En manos de quién está la opinión pública? Según Jorge San Miguel: […] Coalición que cuenta además con la simpatía del estrato sociológico al que pertenece buena parte del periodismo de tropa en todos los medios, sea cual sea su línea editorial: universitarios precarizados.

El aborto en 2222

Si algo sabemos de las reglas morales es que varían en el tiempo. Se puede aventurar —aunque la relación exacta merece un análisis más detallado— que responden a las condiciones materiales de cada época. Por supuesto, con sus crisis de aclimatación. Que el aborto sea un derecho reconocido —manifestación legal de un estado de opinión moral preponderante— responde a las circunstancias materiales muy concretas del mundo que vivimos. No lo fue, sin embargo, del que ya no existe y, argumento debajo, no lo será de uno futuro muy plausible.

El futuro del trabajo

Permítaseme esta entrada especulativa sobre el futuro del trabajo. Lo que argumentaré: El problema del desempleo dejará de serlo pronto. Pero tendremos muchos trabajadores pobres. Obdulio, en los 60, se aferraba como una lapa a la clase media. Estaba pluriempleado, cosido a letras y mantenía, además de la suya, cinco bocas: las de su esposa, sus tres churrumbeles y su mamá política, recientemente enviudada. En su hogar, cada trabajador soportaba cinco inactivos que comían todos los días.

¿Cambiará el "sentir" sobre el aborto cuando arrecie la crisis demográfica?

Hoy en día existen leyes permisivas —por calificarlas de alguna manera— con el aborto que reflejan el sentir popular actual sobre el asunto. Pero es entretenido pensar cómo pudiera pendular dicho sentir en el momento en el que arrecie la crisis demográfica hacia la que nos encaminamos. Y, como consecuencia de ello, en qué dirección podría virar la legislación venidera. El futuro va a ser, sin duda, entretenido.