Prensa

Cortos

I. Un modelo mental para explicar por qué la gente sigue confiando en los medios establecidos (como The Guardian) a pesar de su mediocridad (recuérdese el efecto Gell-Mann), extraído de aquí: Hay cuatro tipos de medios: Medios independientes de calidad Medios independientes pésimos Basura para atraer clics Medios como The Guardian (o El Mundo, o…) Es difícil distinguir los tres primeros entre sí. Pero todo el mundo reconoce The Guardian (que, por otra parte, no te tiende a engañar demasiado) II.

Tiene que ser muy barato comprar la opiníón de los medios de comunicación, así que...

Hace años tuve ocasión de hablar con una señora de ya cierta edad que me contaba cómo uno de sus primeros trabajos, en la época de la transición, había consistido en emitir cheques con los que el gobierno de España pagaba a articulistas extranjeros cuyas piezas convenían resultaban convenientes a sus intereses. Desde entonces he permanecido alerta a indicios de que lo que leo en la sección internacional —particularmente en ella— pueda ser un publirreportaje de parte.