Péguy y el mundo donde no jugar también es perder
Tendemos a pensar que la sensación de vivir tiempos de cambio abrupto es algo específicamente contemporáneo; piénsese en la automatización, la IA, la globalización, la precariedad, las reglas que cambian demasiado rápido, etc. Pero no es una intuición exclusiva del día de hoy. Ya en 1913, en L’Argent, Charles Péguy, que entonces tenía 40 años, describía un mundo en el que el suelo se había movido bajo los pies de la gente común. Al rememorar la Francia de su infancia, todavía cercana a un mundo artesanal y estable, lamentaba no solo la desaparición de ciertas costumbres, sino algo más profundo: la ruptura de un pacto implícito entre prudencia y seguridad: ...