«Transforma España 2010», 16 años después

Hay todo un género literario consistente en realizar predicciones —frecuentemente acompañadas de recomendaciones, sean estas explícitas o implícitas— sobre el porvenir: cómo será el mundo en el año 2000, cómo será España en 2025, etc. Existe un modo de explotación de ese género literario que consiste en consumirlo no cuando se genera sino en el momento para el cual se hicieron las predicciones y recomendaciones. Una de las cosas que enseña el leer tiempo después es que este género literario no nos enseña tanto sobre lo que el futuro será sino sobre la ideología imperante en el momento de su redacción, de los miedos y anhelos de quienes redactaron los textos. ...

22 de enero de 2026 · bgjc

No necesitamos un cártel de sobres, necesitamos un monopolio de sobres

Me enteré por este artículo en Almacén de Derecho de que: existió en España un cártel de fabricantes de sobres (de papel), que fue denunciado por las autoridades de la competencia, y que ahora una serie de afectados por el cártel, entre los que se cuentan ONGs, bancos y partidos políticos están exigiendo o obteniendo indemnizaciones. Pero yo soy de la opinión de que en el caso de los sobres de papel, los cárteles no deberían ser perseguidos sino fomentados desde instancias públicas. Viviríamos todos mejor —tanto las personas de bien como los chopos de las riberas de los ríos— si los sobres fuesen pocos y caros.

3 de julio de 2025 · bgjc

Lo viejuno es tener una visión utópica del futuro

El otro día deduje aproximadamente la fecha en la que se publicaron los cómics de Doraemon por un detalle: su visión utópica del futuro. Doraemon es un gato-robot que viene del año 2112, un año en el que la tecnología habría avanzado asombrosamente y, como se dice, la gente comería de un jamón sentada en otro. Ahora vemos el futuro así:

27 de junio de 2025 · bgjc

Apuntes para dos cuentos sin pretensiones

Son dos cuentos que nunca desarrollaré pero de los que quiero dejar un indicio público. Por no tener, no tienen ni título; y, uno de ellos, el primero, ni argumento siquiera: se trata de un mero decorado sobre el que podrían proyectarse una comedia romántica, un drama redencionista o un thriller policíaco. I. En una sociedad futurista y, como se verá, distópica, se han conformado dos castas: amos y esclavos (aunque bien pudieran recibir otro nombre más eufemístico). Los amos constituyen el 80-90% de la población y viven en una despreocupada indigencia gracias a las rentas que obtienen del trabajo de los esclavos. Son seres infrahumanos que consumen sus días enredados en la marihuana, el alcohol, la videoconsola, la televisión basura y el pollo frito. Son obesos, gritones, maleducados y muy celosos de su privilegio. ...

5 de junio de 2021 · bgjc