La falacia del «no me gustan las lentejas»
Andrew Gelman escribió hace poco sobre Scott Alexander. Son tan interesantes los comentarios como el texto en sí. Parte de los razonamientos que se esgrimen parecen seguir un esquema muy particular que puede que otro haya identificado antes que yo, pero que se me ha ocurrido denominar la falacia del «no me gustan las lentejas». Es más o menos así: X dice «no me gustan las lentejas». Entonces Y, que ha oído el comentario de X, argumenta en estas líneas: Seguro que X come lentejas a diario. Es muy significativa la fijación de X por las lentejas, algo encierra. De todas las cosas que a uno podrían no gustarle, ¿por qué «precisamente» las lentejas? Etc. Podría decirse que tiene que ver con aquello de la excusatio non petita, que induce a pensar que lo cierto es lo contrario de lo que se afirma. Pero con una sutil diferencia: en este último caso, la enunciación es típicamente forzada por las circunstancias (p.e., las de un político al que se le atribuyen actividades sospechosas). ...